Es una gran satisfacción la que me produce poder dirigirme al mundo a través de Internet, para saludarle y darle a conocer mis alojamientos rurales y éste, mi pequeño pueblo, “Villaluenga del Rosario”.

La hospitalidad de su gente, la blancura de sus calles y el encanto de los parajes naturales que envuelven su término, hace que sea un lugar privilegiado para despejarse del mundanal ruido y respirar aire puro, contemplando el azul del cielo.

Pese a que es el pueblo más pequeño de la provincia de Cádiz, es grande su interés turístico, ofreciendo un abanico de posibilidades para el visitante, en monumentos, en rutas, en espeleología, en historia y costumbre…, sus calles estrechas, empinadas y empedradas, tienen eco de mil leyendas.

Es una gozada única, despertar con el canto de los pájaros, de visitar los Pueblos Blanco por cañadas romanas, caminos y veredas, de penetrar en lo más profundo de la tierra a través de sus simas y cuevas, de degustar su gastronomía, sus chacinas y sus quesos y, como no, de hablar con el pastor que cuida su rebaño en la alta montaña.

Día tras día, Villaluenga se despierta recibiendo los claros amaneceres al ser la población más elevada de la Serranía Gaditana, y mira desde un horizonte de futuro, de ilusión y con gran perspectiva de avance social, cultural y económico, conservando el encanto de este rincón serrano Andaluz e intentando mejorar el bienestar del residente y del visitante.

Sin más y esperando que disfrute con esta información, le agradezco su visita a esta pagina y a este, mi pequeño pueblo, “Villaluenga del Rosario”.

Antonio Benítez Román